counter for blogspot

viernes, 19 de febrero de 2016

"La mujer habitada", de Gioconda Belli

Tengo pendiente aún la lectura de El intenso calor de la luna, la última novela de Gioconda Belli. Estuvo en Sevilla hace unos meses en una multitudinaria presentación en la Biblioteca Infanta Elena. Si algo me quedó claro ese día, es que es una mujer que cautiva. Preguntada por su vida revolucionaria (fue parte activa del Frente Sandinista de Liberación Nacional), contó que su mayor rebelión fue la de empezar a escribir poesía. "La poesía me cambió la vida totalmente", afirmó. Publicó sus primeros poemas en 1970 en el Semanario Cultural La Prensa Literaria de Nicaragua. La narrativa llegaría más tarde, en 1988, cuando publica La mujer habitada, novela aclamada y con la que alcanzó gran notoriedad tanto en América Latina como en Europa. En una sala atestada, sobre todo, de admiradoras, fue más de una la que hizo referencia a esta novela y yo, dejando a un lado la última, decidí que había que empezar por el principio.

Con La mujer habitada queda claro que el lenguaje poético de Belli supo adaptarse a la perfección a las exigencias de la narración, haciendo de ella una lectura sencilla y natural. Lavinia es el personaje principal de esta novela, es una mujer joven, luchadora, independiente. Ha estudiado arquitectura en Europa, se ha marchado de casa de sus padres pese a su negativa y se ha instalado en la que fuera la casa de su tía Inés, la auténtica madre que nunca sintió que pudiera ser la real. Y es una mujer habitada. Habitada por Itzá, una luchadora indígena que despertará en ella sus anhelos revolucionarios y la ayudará a superar sus miedos iniciales.

Al estar narrada en primera persona, el personaje se construye a través de sus pensamientos. Sus contradicciones nos acercan a ella, al tiempo que nos ayudan a identificarnos con este personaje que quiere pertenecer a un mundo que no es el suyo pero que es el mundo de la mayoría de los habitantes de Faguas. Ella ha tenido la suerte de nacer y vivir de manera acomodada, no así aquellos con los que se va encontrando a lo largo del camino. Primer ejemplo de ello son aquellos que conoce al ir a visitar un terreno donde se construirá un centro comercial. La extrañeza del barro bajo sus pies dice mucho de cómo ha vivido ella y cómo viven aquellos. Precisamente serán sus pies en contraposición a otros los que más adelante nos vuelvan a mostrar ese sentirse fuera en el que vive. Se siente fuera de su mundo y también de aquel otro en el que se adentra y que la lleva a implicarse en los movimientos de liberación contra la dictadura de su país.

Por su parte, la cursiva en el libro nos lleva a conocer a Itzá, la indígena que habita el naranjo del jardín de Lavinia. El zumo. Su sangre. Ella ha vivido momentos muy diferentes a los que vive Lavinia, pero ambas coinciden en su fuerza y su visión femenina de la historia. Son conscientes de que la mirada de la mujer sobre el mundo nunca podrá ser la misma que la masculina, del mismo modo que no puede ser al contrario. Los personajes masculinos se mueven a veces en la incertidumbre del acercamiento a lo femenino, pero siempre terminan derrotados en sus intentos.

El resto de personajes los conocemos a través de los ojos de Lavinia. Felipe, Flor y Sebastián se nos presentan bajo su mirada. Las palabras que estos personajes pronuncian son matizadas por las reflexiones que Lavinia nos ofrece sobre ellas. Ella nos narra lo que dicen, cómo se mueven, cómo miran. Así que son sus ojos los que nos enseñan cómo mirar a esos otros que irrumpen en su vida para cambiarla para siempre.

"Nadie que ama muere jamás" 
Gioconda Belli, La mujer habitada

Al fondo, Gioconda Belli durante la presentación en Sevilla de El intenso calor de la luna.

4 comentarios:

  1. Quién no ha oído hablar de la poesía de Gioconda Belli. Desde ahora, tendré en cuenta su novelística y esa mirada femenina que me parece tan rica en matices. Por algo, tiendo a entenderme mejor con ellas que con ellos.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En la presentación leyó alguno de sus poemas, el público lo pedía. Y se habló tanto de "La mujer habitada" que me animé a leerlo y no me defraudó.

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. María José, gracias por la reseña. Lo tendré en cuenta. No es la primera vez que escucho hablar bien de esta obra y de su autora.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces tardamos en adentrarnos en lecturas de las que hemos oído mucho. Cuando por fin lo hacemos, corremos el riesgo de no encontrar lo que esperábamos. Espero que este no sea el caso.

      Un abrazo.

      Eliminar