domingo, 9 de marzo de 2014

Vuelta a Peal... y a imaginar

Esta semana ha estado cargada de novedades. Sin duda, la mejor de todas, haber vuelto a mi antiguo instituto y haber tenido la oportunidad de compartir con el alumnado y compañeros de Peal de Becerro, en Jaén, las motivaciones e ilusiones que me llevaron a escribir Siete puentes sobre el Sena

El pasado jueves, aprovechando la celebración de la feria del libro, me invitaron a impartir cuatro talleres creativos de escritura en el I.E.S. Almicerán. Volver a entrar en el instituto en el que impartí clases los dos últimos años, saludar a compañeros y alumnos... todo un cúmulo de sensaciones que hicieron que las horas se convirtiesen en minutos. Tras la presentación que mi compañero y amigo Ezequiel hizo, comencé a hablarles de cómo fui descubriendo que lo que más me gustaba en el mundo eran las historias. Primero, descubrí que vivirlas llenaba mi vida de emociones; más tarde, que también yo quería crearlas para que otros viviesen las mías.

Fue muy interesante narrarles todo esto, pero también quería que ellos me contasen algo; así que para terminar, les propuse jugar a imaginar. Volví a valerme de las herramientas que proponía Gianni Rodari en su Gramática de la fantasía y, en esta ocasión, armada de papeletas de colores al más puro estilo tradicional, repartí entre los asistentes las preguntas que el italiano proponía en su trama fantástica:




¿Quién era?
¿Dónde estaba?
¿Qué hacía?
¿Qué dijo?
¿Qué dijo la gente?
¿Cómo acabó?


 Rosa: 2º Bachillerato BCS
Azul: 1º Bachillerato BCN
Verde: 1º Bachillerato BCS
Amarillo: 2º Bachillerato BCN





Y volví a casa cargada de respuestas. Tal y como les planteé, he elegido de cada grupo una para cada pregunta. Y de ellas, han surgido estas cuatro historias:

Crédito de la imagen
ROSA
Era una mujer que siempre vestía de negro. Estaba en el sofá de su casa, mirando por la ventana mientras sentía el viento en la cara, sumida en sus pensamientos, en su ser. Pensó que tenía muchas ganas de viajar con sus amigos a la playa. La gente decía que estaba loca, que no sabía lo que hacía. Nadie entendía sus actos. Actos que jamás haría tras conocerse. Sin embargo, todos la admiraban porque lo arriesgó todo y, aunque no obtuvo nada, siguió
Al final, todos abandonaron el lugar donde jugaron antes de que todo pasara.


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 AZUL
Era el típico galán con traje de pingüíno. Estaba en el lugar donde deseaba estar, saltando por encima del pozo donde nació. Dijo que había que enviarlo a través del portal luminoso, porque la gente pensaba que la vida es como una estrella fugaz, bonita de principio a fin.
Finalmente, el oso se bañó en el río.

  

Crédito de la imagen

 VERDE
Era la niña con la que jugaba al escondite en aquel patio. Estaba en la parte más oscura del bosque, junto al lago, donde siempre era de noche. Caminaba con un equilibrio precario por la arista de la vida. Sabía que nunca más volvería a creer en las personas; el paso del tiempo le había enseñado en quién confiar y en quién no. Los demás no dijeron nada. Contestaron con la mirada
El perro se comió la carne del hombre enfadado.  



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 AMARILLO
Era una persona muy agradable que sabía todo lo que estaba pensando. Estaba en la playa tumbada en la arena sobre una toalla, tomando el sol y comiendo paella con gambas. Decía que la elefanta que no consiguió llegar a la Luna no tenía derecho a una plaza en la universidad. El resto decía que si tuvieran que volver a algún lugar, irían allí sin pensarlo.
Al final, se quedó dormida bajo una palmera, le cayó un coco en la cabeza y murió entre terrible sufrimiento




Estas son las cuatro historias que han surgido de las charlas. Historias locas, amargas, cómicas... y, sobre todo, colaborativas y creativas. Así que, de nuevo, muchísimas gracias a todos y todas por vuestra atención y por vuestra participación. Vuestras historias quedarán por siempre aquí. Y quién sabe, tal vez algún día surja alguna nueva con el resto de papeletas...

6 comentarios:

  1. Los encuentros con alumnos son mágicos, y más si, como en tu caso, lo ha sido con antiguos alumnos, con gente que conoces. Siempre aprendes algo de ellos, sales de la actividad con energías renovadas y con una ilusión por la vida y por lo que te gusta que no encuentra obstáculos. Por cierto, les han salido a los chicos unas historias estupendas. Te felicito por tu gran labor.

    Un abrazo.

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    1. La verdad es que resultó una actividad de lo más enriquecedora. Tanto los alumnos que ya conocía, como los que no, participaron en ella atenta y creativamente. Como muestra, ahí quedan sus historias. Sin saberlo, cada uno con sus respuestas aportó una parte mágica. Y esto es sólo una pequeña muestra de todas las que dejaron.
      Por mi parte, volvería encantada una y mil veces.

      Un abrazo.

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  2. María José, mi labor profesional se desenvuelve diariamente entre el alumnado. Entiendo tu sentir ante esta actividad y el reencuentro con antiguos alumnos. Si se les engancha se entregan y es lo que tu has conseguido, las pruebas son contundentes. ENHORABUENA.

    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Alicia. Aunque el mérito es todo de ellos. Las historias son suyas. Yo sólo me he encargado de darles forma. Y he disfrutado muchísimo con ello.

      Un abrazo.

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  3. Ese reencuentro con antiguos colegas y alumnos tuvo que ser una experiencia. Igual alguno de los últimos, sin duda despistado, te peloteaba para un aprobado. Ojalá hubiese más colegios que fomentasen la creatividad, así la lengua no sería un mero aprendizaje de conocimientos para aprobar un examen.

    Un abrazo.

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    1. Tal y como apuntaba Novalis, la Fantástica debería ser una disciplina que no deberíamos dejar de cultivar... Sin duda fue una experiencia muy gratificante.

      Un abrazo.

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