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lunes, 29 de diciembre de 2014

Segundo aniversario del blog

Sí. Llega un poco tarde. Oficialmente el segundo aniversario de este microcosmos fue el 21 de noviembre, pero no quería dejar pasar la oportunidad de hacer recuento de este segundo año antes, al menos, de que finalmente termine este. 

En la entrada que dedicaba al primer aniversario del blog, ya tuve que hablar de mis idas y venidas, al tiempo que advertía que no sabía que ocurriría durante el segundo. Si durante el mes de noviembre del pasado año escribí más entradas que en cualquier otro, este que se acaba de marchar no he escrito ninguna. Últimamente ando algo "despistada" y llegué incluso a dejar que el blog celebrase su aniversario en la soledad de la blogosfera...

Si cada día puede suponer un cambio, todo un año da para mucho. Lo mejor, sin duda, tener en mis manos Siete puentes sobre el Sena. Recuerdo como si fuese ayer cuando el pasado 2 de enero, el sonido del timbre me sacó de la cama y con los ojos aún cerrados atendí a ese repartidor que me traía el mejor regalo de Reyes. Recuerdo que volví a la cama con el paquete todavía cerrado y, nerviosa ante algo conocido que iba a ver por primera vez, lo abrí cuidadosamente. Con miedo. Sin embargo, cuando toqué esos primeros ejemplares todo se transformó en una inmensa alegría.

Y, pese a mi "despiste" de estos últimos tiempos, me alegra poder escribir de nuevo que esto no ha terminado, aunque a veces pueda parecerlo. Y, pese a todo, aquí quedan todas esas entradas que permanecerán imborrables, todos esos comentarios que tanto me alegran y animan, todos esos compañeros de viaje que he encontrado y que espero seguir encontrando.
 

Y, una vez más, gracias por estar del otro lado.


martes, 16 de diciembre de 2014

Ese gato de trapo...

Hace justo un año, tal día como hoy (esto me recuerda que he dejado pasar el aniversario del blog sin dejarme ver) acompañaba esta entrada con el cortometraje The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore. Difícil de superar. En esta ocasión, cautivada por su atmósfera infantil, por ese árbol de ramas ensortijadas al más puro estilo Burton, por ese gato de trapo de cola a rayas... y por ese libro que origina la historia, me he decantado por Argine, de la francesa Julia Siméon.

Argine, de Julia Siméon

Dejaremos a un lado el tema de las princesas, porque terminaría hablando de aquella que no quería comer perdices. Me quedo con el ingenio y la imaginación. Con la creatividad y con la estética. Un cortometraje aparentemente sencillo en el que la sencillez es un valor añadido, y que podría parecer contradictorio (animación-estática), pero que con diferentes cambios de ritmo nos lleva a la ilusión del precine y que, un año más, aprovechando que hoy celebramos el Día de la Lectura en Andalucía, me lleva a lanzar al aire la misma propuesta:

¿Leemos?

martes, 21 de octubre de 2014

La llave


Crédito de la imagen



La llave
Lo esperó. 
Minutos. Horas. Días. 
Semanas y meses.
Años.
Lustros y décadas.
De poco sirvió la esperanza. 
Con deliberada intención, olvidó la llave al salir.


domingo, 12 de octubre de 2014

Regresos y encuentros

Sí, sigo por aquí, aunque creo que esta puede ser la ocasión en la que más tiempo he estado desvinculada del blog. Han sido varias las causas que me han llevado a mantenerme tan alejada de todo esto, entre ellas, nuevos cambios que me han traído de vuelta a Sevilla. Y ha sido gracias a esto por lo que el pasado fin de semana tuve la suerte de conocer en persona a una escritora con la que ya mantenía el contacto en este mundo bloguero. Pero mejor empezar por el principio...

Fue pura casualidad que llegase hasta mis oídos la celebración en Dos Hermanas (Sevilla) del IX Encuentro de Literatura Fantástica, que bajo el lema "Ver para leer" se centraría en esta edición en los vínculos entre palabra e imagen. Y cuál fue mi sorpresa cuando vi que, entre los ponentes a una mesa redonda, se encontraba Maribel Romero Soler. Sí, la misma. La ganadora, entre otros, del IV Certamen López-Torrijos con El perfil de los sueños y administradora de los blogs Ocurrió en febrero y Quedamos en mi nube. A lo largo de estos dos últimos años, no hemos dejado de visitar y encontrarnos en diversos blogs, y decidí que tenía que sacar tiempo de donde fuera para ir a conocerla.

IX Encuentro de Literatura Fantástica
Así que previa inscripción en el IX Encuentro de Literatura Fantástica, pensé que la mejor opción sería ir hasta Dos Hermanas en tren. No calculé muy bien el tiempo, al menos el que tendría que esperar para comprar mi billete, y perdí el tren que tenía pensado tomar. Tuve que esperar el siguiente entre el ir y venir de los viajeros. Por suerte, el Centro Cultural "La Almona", donde se celebraba el encuentro, estaba bastante cerca de la estación, y en apenas cinco minutos me encontraba frente a los Soldados de la Galaxia que custodiaban la puerta. 

Todo este retraso supuso que llegase un poco tarde a la mesa redonda en la que intervenía Maribel: Premios literarios, ¿prestigio o imagen? Entré con sigilo y me situé al fondo. Maribel participaba junto a Fernando Martínez López y Francisco José Segovia Ramos en esta entretenida tertulia coordinada por Teo Palacios.

Mesa redonda Premios Literarios, ¿prestigio o imagen?
El público se mostró muy participativo y el tema dio mucho de sí. Cada uno de los integrantes de la mesa podía ofrecer su doble punto de vista: como jurado de certámenes literarios y también como participantes. Se habló de la transparencia de los premios literarios, de las cribas y diferentes fases por las que pasan las obras, y cada uno de ellos pudo además ofrecer sus experiencias personales.

Al terminar, abandoné la sala en busca de El peso de las horas, la novela con la que Maribel quedó finalista en el XXXIV Premio Azorín de Novela y que acaba de salir a la venta. Una vez con ella en mis manos, volví dentro en busca de su autora. La abordé en el pasillo: "¿Sabes quién soy?"... Y me reconoció enseguida. Estuvimos charlando un rato de todo un poco. Una pena no haber dispuesto de más tiempo (lo apuntamos para la próxima).

Y, por supuesto, me llevé El peso de las horas con dedicatoria incluida.  Fue todo un placer conocerte en persona, Maribel. Esperemos poder repetirlo pronto. Mientras tanto, me quedo con tus letras.

Con Maribel Romero Soler y El peso de las horas

martes, 26 de agosto de 2014

El hombre del viento

El hombre del viento

El viejo afilador era conocido por todos como el hombre del viento. Su presencia en cualquier lugar no tenía nada de extraordinario: agudas y graves notas hacían notar su llegada, realizaba su labor y, después, se marchaba. Sin embargo, tras su partida, siempre hacía acto de presencia un ligero viento que removía conciencias y semillas, algo que las áridas tierras que visitaba le agradecían con nuevos brotes. Durante esos días, la vida cambiaba para los que lo habían tenido entre ellos y aguardaban ilusionados su próxima visita, sabedores del bien que atraía. Siempre había alguien dispuesto a afilar lo que fuera con tal de que no dejase de hacer parada allí. Y él sabía que siempre era bienvenido.

No ocurrió así en aquella aldea. Había oído hablar de ella en contadas ocasiones, y desde la primera sintió la necesidad de visitarla. Tal vez allí podría encontrar su sitio. La buscó durante meses con tesón, y la encontró escondida tras la montaña, donde se habían ocultado durante siglos aquellas pequeñas casas rodeadas de árboles y flores. Jamás en ninguno de sus viajes había visto nada igual. Paseó por sus calles cubiertas de verde y se dejó embriagar por el aroma que desprendían. Tras las ventanas se escondían curiosas miradas que nunca habían visto a nadie venido de lejos. El agudo sonido de su chiflo anunciaba a todos sus pasos. Arrastraba consigo su vieja bicicleta con su piedra de afilar en el costado. Pero ni uno solo de los habitantes del lugar acudió a su llamada.

Volvió tiempo después, dispuesto a probar suerte de nuevo. Encontró a los vecinos cavando una enorme zanja alrededor de la aldea y trasnportando enormes piedras. Tras las últimas casas se levantaba un muro que frenaba el avance de los árboles. Caminó con la timidez de quien invade sin pretenderlo un territorio que no le es conocido. Parte del brillo que recordaba había desaparecido y apenas podía distinguir el aroma de una flor. Un comité de vecinos, alineados uno tras otro, acudió a su silbido. Todos cargaban cuchillos y tijeras que tras su trabajo quedaron totalmente afilados. Cuando hubo terminado, el corregidor se situó a la cabeza y le anunció, mientras sostenía entre ambas manos el cuchillo que acababa de afilarle, que su presencia no era grata."Traes contigo el viento y te llevas lo que es nuestro", le dijo. Aturdido ante aquellas palabras, se marchó dispuesto a no volver.

Regresó a los lugares donde su presencia era deseada y comprobó que en ellos la vida se abría paso. A nadie relató su infructuoso encuentro en aquella aldea, hasta que un buen día oyó hablar de nuevo de ella. Decían que era un lugar sombrío, escondido tras una gran muralla que no dejaba traspasar el sol. Sus habitantes, armados, vivían en una noche eterna que ya no dejaba crecer las flores. Lo que durante tanto tiempo habían custodiado, había desaparecido para siempre, incapaz de vivir en la oscuridad. "Dicen que fue por el viento", repetían.

Intrigado, decidió volver. La única puerta que se abría entre el adobe había sido derribada hacía mucho. Halló las calles muy distintas a como las recordaba. El verde y los colores habían dejado paso al gris de una tierra seca. Nadie apareció a su paso. Tampoco sintió mirada alguna mientras se marchaba.

Al volver la vista atrás, convencido de que aquel ya nunca sería el lugar de nadie, pudo ver como un ligero viento escalaba la muralla y removía la tierra, dejando ver multitud de armas desgastadas. "No pudo ser por el viento" se dijo.
  

Crédito de la imagen

miércoles, 20 de agosto de 2014

BS "Siete puentes sobre el Sena"

Días antes de volver al blog me topé con la lista de canciones que he ido dejando caer por aquí para ambientar Siete puentes sobre el Sena. La mantuve de fondo mientras me organizaba... y noté que faltaba una. La lista de canciones había quedado interrumpida en la número nueve. Sí, faltaba una. La número diez, que puede ser todo o puede ser nada. No significa esto que quede cerrada; muy al contrario, siempre quedará abierta. Pero, antes de continuar el camino, me apetecía dejar por aquí esta melodía...


Y es que "el padre de la canción francesa", como algunos gustaban de llamarle, Charles Trenet, también merece ocupar su lugar. La canción en cuestión, Que reste-t-il de nos amours fue compuesta por Trenet en 1942, aunque tal vez alguien la recuerde por la escena final Baisers Volés (Besos robados, 1968) de François Truffaut.

Un poco de Siete puentes sobre el Sena


Con esta nueva incorporación, así queda la banda sonora que, entre todos, hemos ido creando.
Espero que la disfrutéis.

viernes, 15 de agosto de 2014

Agosto

Isabel Allende comienza siempre sus libros un 8 de enero. Ese día, en 1981, comenzó a escribir una carta a su abuelo que terminaría convirtiéndose en La casa de los espíritus; desde entonces, siempre inicia sus obras en esa fecha. Afirma que no es cuestión de superstición, sino de disciplina: "Tienes que imponerte la disciplina tú misma, si no nadie lo hará". Pues bien, tal vez agosto sea mi mes. Eso sí, sin fecha fija; una disciplina bastante menos estricta pero espero que eficiente. Vuelvo con energías renovadas, en exceso tal vez, y con muchísima ilusión. Agosto se acaba dentro de poco y espero que, cuando ocurra, tenga ya las primeras páginas de algo nuevo que va tomando forma.

Ha sido mucho más tiempo del que pensaba, pero aquí estoy de nuevo, dispuesta a desempolvar cada letra de mi teclado; a descubrir qué se esconde tras la pantalla; a caminar por la nieve estas calurosas tardes de agosto mientras rememoro el frío febrero; a asomarme a la estafeta y al mirador; y a tantos otros lugares; y, por qué no, a descubrir nuevos mundos.

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Cuadernos y tinta negra.
Un cursor parpadeante.
Y mil ideas que desean transformarse en historias.

martes, 1 de julio de 2014

Pausa

He contado en varias ocasiones que comencé a escribir Siete puentes sobre el Sena una noche de agosto, a eso de la una de la madrugada. Repito siempre que no tenía nada mejor que hacer y que me pareció un momento tan bueno como cualquier otro para empezar a darle forma a esa idea que hacía ya bastante tiempo que me rondaba por la cabeza. Esa noche escribí tan solo un par de páginas, pero me sirvieron para engancharme a la historia y no poder dejarla. Los personajes cobraron vida y me reclamaban al día siguiente.

Es por ello que he decidido tomarme una vacaciones blogueras. 

Tal vez esta pausa sirva también para madurar ideas y coger impulso. 

Eso sí, será algo temporal. 

En agosto... volveré. 

Mientras tanto, toca disfrutar de la lectura.

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miércoles, 25 de junio de 2014

Suerte

Como ya anuncié en la anterior entrada, el tema del II Concurso de Microrrelatos Letras con Arte era "Soy feliz con...". Bien, pues esta fue mi propuesta.

Suerte
Cada noche, desde la primera, intenté ganar espacio en la cama. Al principio, dormía abrazada a la almohada, acurrucada a un lado. Poco a poco, conseguí que mis brazos ocupasen la otra mitad del colchón. Después, mis piernas. Años más tarde, me deshice de la almohada 
y extendí mi cuerpo entero sobre la cama.
Tuve suerte. Con el tiempo, su frialdad congeló mis lágrimas y fui feliz con su ausencia.

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domingo, 15 de junio de 2014

II Concurso de Microrrelatos "Letras con arte"

Tras varios días sin aparecer por aquí, hoy me levanté dispuesta a robar minutos a otras tareas para dedicarlos a este mundo virtual. Cuál ha sido mi sorpresa cuando al revisar el correo me he encontrado un email con el fallo del II Concurso de Microrrelatos "Soy feliz con...", organizado por la Asociación Letras con Arte. No, no he ganado el concurso, pero el microrrelato que envié, titulado Suerte, ha sido seleccionado para formar parte de la antología del certamen, que ya está publicada y que espero recibir en breve. Sin duda, una buena noticia para empezar el día.

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martes, 10 de junio de 2014

Encuentro en el I.E.S. Sierra de Yeguas

El pasado viernes, 6 de junio, tuve la suerte de volver como invitada a otro de los institutos en el que he tenido la suerte de trabajar: el I.E.S. Sierra de Yeguas, ubicado en la localidad malagueña del mismo nombre. A pesar de que hace ya tres cursos que pasé por allí, no sentí que hubiese transcurrido tanto tiempo. Bueno, casi, porque mis alumnos y alumnas han crecido, y mucho. La idea era presentar Siete puentes sobre el Sena y trabajar con los grupos de 3º y 4º de E.S.O. unos tallleres de creación literaria.


Tras el reencuentro inicial con compañeros y alumnos, comencé con el primero de los talleres. Les conté lo que para mí ha supuesto luchar por algo que desde siempre he sabido que quería hacer, mi experiencia y todas las decisiones que me habían conducido a estar de nuevo frente a ellos hablándoles de mi novela. Pero no quise extenderme en exceso, así que pronto empezamos a trabajar. Preparé varios ejercicios creativos en los que todos participaron activamente. Prueba de ello, un clásico ya en el blog, la trama fantástica de Gianni Rodari. Siempre me parece interesante que sean ellos los que aporten, en un momento, los diferentes ingredientes de una narración y poder darles cabida en este espacio. Recuerdo las preguntas (cada alumno tenía una papeleta con una de ellas):

¿Quién era?
¿Dónde estaba?
¿Qué hacía?
¿Qué dijo?
¿Qué dijo la gente?
¿Cómo acabó?
 
Sus respuestas han dado como resultado las siguientes historias:
Érase una vez una niña. Una niña pequeña que estaba metida debajo de su casa. Tenía miedo. Siempre cantaba al llegar a casa, mientras su gato la miraba fijamente. Ella lo adoraba. Dijo que lo estuvo esperando toda la tarde, y aún así no apareció. La gente estaba preocupada por el problema que le sucedió a la familia, que vivía en la montaña.
Años después, acabó triste. Volvió a su casa y cuando llegó, para su sorpresa, su madre había vuelto después de diez años.




 
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Era una persona que quería viajar por todo el mundo, pero no tenía dinero para hacerlo, así que creó una historia imaginando su viaje. Estaba en un lugar muy bonito. Había gente sentada en círculo y cantando canciones. Hablaba con su mejor amiga cuando de repente, sonó el teléfono. Dijo que aquello no le sentaba bien, pero le respondieron que siguiera adelante, que la historia era muy buena y les había gustado mucho. 
Terminó comiendo perdices.
  
 
Para finalizar el día, me sorprendieron con un ejemplar de la revista del instituto en el que nos dedicaban una página a mí y Siete puentes sobre el Sena, con un titular que sonroja. Así que no me queda más que dar las gracias al I.E.S. Sierra de Yeguas, al que espero volver siempre. Y como no, gracias a todos los participantes por sus aportaciones. 

Para cerrar, nada mejor que recuperar el lema de una de las fotografías:

 La imaginación es poderosa 
(aprovechemos, pues, su poder) 

martes, 27 de mayo de 2014

El principito

El principito, de Antoine de Saint-Exúpery, fue uno de los primeros libros que cayó en mis manos. Conservo aún ese ejemplar gastado, amarillento, que he leído y releído sin cansarme nunca. Sé que no descubro a nadie un nuevo mundo si hablo de ese pequeño planeta en el que habita un petit prince y su amada rosa. También sé que todo lo que diga a partir de ahora habrá sido ya dicho, porque es sin duda un libro mil veces analizado, estudiado y comentado. Sin embargo, el aniversario de otro pequeño gran libro, los cien años de Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez, ha traído a mi mente este otro que en abril del pasado año cumplió 70 años.

Desde la dedicatoria, encontramos en El principito esa dualidad que tanto lo caracteriza: ser un libro para niños y, al mismo tiempo, un libro para adultos. La lectura que un niño hará de él no será la misma que hará un adulto, aunque en el caso de Léon Werth, a quien Saint-Exupéry lo dedica, será capaz de comprender incluso un libro para niños. Esta doble mirada (del niño y del adulto) estará presente a lo largo de toda la obra, ya que el modo en que uno y otro enfoca la vida es bien distinto. Por esta razón, tras excusarse, el propio autor corrije su dedicatoria: A Léon Werth cuando era niño.

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Más allá de todo esto, encontramos en este libro una lucha entre lo que somos y lo que deseamos ser. No necesitamos un mundo utilitario para llenar nuestra vida de luz; necesitamos conocer el sentido de nuestra vida, para así conseguir iluminarla. El aviador es un hombre solitario que ha entrado en crisis consigo mismo, y el personaje que se presenta junto a él en el desierto, el Principito, que llega justo al amanecer, con la luz, le ayudará a iniciar el camino que lo llevará a encontrar su verdadero espíritu. El sombrero-elefantequesehacomidounaboa, igual que la caja-cordero, representan de nuevo esa dualidad que mencionábamos al principio. Tal vez por ello sea tan mencionada esa frase que decora esta entrada: Lo esencial es invisible a los ojos. Y, tal vez, después de todo, lo mejor para nosotros, los lectores, sea llegar a ver en esa caja, no un cordero, sino cualquier cosa...


Quién sabe, tal vez la caja esté repleta de historias que esperan ser narradas...

martes, 20 de mayo de 2014

"Beautiful Rhodesia", de Carlos Erice Azanza


Beautiful Rhodesia, de Carlos Erice Azanza, fue la ganadora del III Certamen López-Torrijos y Montalvá. Desde que la tuve en mis manos, llamó poderosamente mi atención. Cuando leí la sinopsis, supe que me gustaría. Y así ha sido. 

La ambientación de la novela sobresale en una trama construida sobre el enigma de la muerte de la hija del embajador español en Zimbabwe. La historia nos traslada a Rhodesia, lugar que llegamos a contemplar con nuestros propios ojos gracias a las cuidadas descripciones que Carlos nos ofrece. Podemos ver cada uno de los escenarios en los que transcurre la acción como si estuviésemos frente a ellos. Miguel Arnaiz y Sandra Bokosa, encargados de investigar la muerte de la joven, se presentan como personajes complejos que tienen que hacer frente a las contradicciones que el desempeño de sus funciones generan. 

La novela además, nos muestra una parte de la historia quizá poco conocida o explorada. En ella quedan marcadas las huellas de ese pasado colonial rhodesiano, un pasado que configura un presente en el que todo vale si el negocio lo merece. Sin duda, un contexto poco favorecedor para los protagonistas que, leales a sí mismos, ven como sus superiores sólo quieren para ese crimen una rápida solución que contente a todos. La personalidad de estos personajes queda, además, marcada no sólo por su hacer profesional, sino por los aspectos de su vida privada que Carlos nos va desvelando. 

A través de sus páginas, seguimos de cerca las pesquisas de Miguel y Sandra al tiempo que descubrimos parte de la amarga historia de Zimbabwe. Intriga y realidad social. Buenos ingredientes para una novela que merece la pena leer.

Beautiful Rhodesia, de Carlos Erice Azanza


Aprovecho para recordar los motivos que llevaron al jurado del III Certamen López-Torrijos y Montalvá a premiar esta novela: 
  • La coherencia y la agilidad narrativa de la acción.
  • Las descripciones del entramado sociopolítico que destapa la muerte de una joven, una más a fin de cuentas, en un país donde las heridas por librarse del colonialismo imperialista permanecen en las miradas.
  • El cinismo, que inunda la novela, con el que se interpretan los hechos, se dice que se busca la verdad, se establecen las relaciones personales y profesionales. La miseria humana e histórica se convierte en asunto de estado y justifica la muerte de la joven que, ingenuamente, seguía las huellas de la existencia de una de las más sorprendentes y menos conocidas rutas de huida de judíos, primero, y de nazis, después, en la que se sospecha la implicación de diplomáticos españoles.

Y, para terminar, la sinopsis.

Beautiful Rhodesia
El cadáver de una joven vasca, hija del embajador español, es hallado en Harare, la capital de Zimbabwe. Miguel Arnaiz, ex guardia civil y agente del Centro Nacional de Inteligencia, recibe la orden de investigar las circunstancias que rodean esa muerte. Sandra Bokosa, detective de la Policía Republicana de Zimbabwe, es la responsable del caso y entre ambos se establecerá una compleja relación personal y profesional, en la que nada es lo que parece y en la que los dos agentes deberán someterse a los dictados de sus gobiernos, muy interesados en ocultar la verdadera naturaleza del crimen. Arnaiz afrontará la verdad con cinismo y llegará a destapar una de las más sorprendentes y menos conocidas rutas de huida de criminales nazis tras la Segunda Guerra Mundial, en la que se vieron implicados diplomáticos españoles.

En un entorno donde aún perviven retales de la vieja supremacía blanca en el África Austral, Beautiful Rhodesia constituye una reflexión acerca del pasado reciente y la situación actual del racismo todavía latente en esa región, recoge crudamente las conspiraciones implacables que pueden llegar a tejer muchos gobiernos para defender sus políticas y supone, finalmente, un viaje al decepcionado mundo interior de sus protagonistas. 

martes, 6 de mayo de 2014

Recuerdos

Recuerdo hoy una entrada que escribi en enero del pasado año, cuando apenas llevaba un par de meses con el blog. Hasta ese momento, no había dejado caer por aquí ninguna nanohistoria. Recogía en ella el famoso microcuento de Augusto Monterroso titulado El dinosaurio y algún otro escrito a partir de él; y hablaba de un libro, Mil y un cuentos de una línea, una selección de micros de Aloe Azid. Hojeando alguno de ellos, volví a toparme con la sección titulada "La línea sauria", que recoge micros basados en el de Monterroso. En esta ocasión, me gustaría rescatar este:

Cien
Al despertar, Augusto Monterroso se había convertido en un dinosaurio. "Te noto mala cara", le dijo Gregorio Samsa, que también estaba en la cocina.
José María Merino

Pues bien, ya que la cosa va de recordar, dejo aquí mi aportación: una nanohistoria que toma como base el conocido cuento del guatemalteco.

Recuerdos
Cuando despertó, sus fantasmas todavía estaban ahí.

Crédito de la imagen

Y para terminar, vuelvo de nuevo sobre uno de los cuentos de "La línea sauria", precisamente el que cierra la sección:

El dinosaurio
El dinosaurio estaba ya hasta las narices.
Hipólito G. Navarro

domingo, 4 de mayo de 2014

Nueva web

Una entrada rápida para presentar la nueva web de Siete puentes sobre el Sena. Se trata de un espacio en el que queda recogida toda la información sobre la novela, de una manera dinámica y precisa. Por supuesto, se irá actualizando con cada nuevo paso que dé, de la misma manera que siempre quedará recogido en este blog. Sin embargo, aquí quedará entre relatos, micros e historias varias. En su web, todo quedará en su lugar.

WEB de Siete puentes sobre el Sena


¡No dejéis de visitarla!

martes, 29 de abril de 2014

"Siete puentes sobre el Sena" en El Mirador

El Mirador es el blog de José Antonio López Rastoll,  autor de los libros de cuentos El Mirador y Vareando nubes. Pero, para presentarlo, nada mejor que tomar las palabras que ilustran la cabecera de su blog: "Mis amigos dicen que me dedico a vivir del cuento. No he escrito ninguna novela porque me parece un género poco comercial". 

lobo74estepario.blogspot.com

Su blog cuenta ya con cinco años de historias, micros, reseñas... Yo lo conocí gracias a La Nieve y el Halloblogween del pasado año y desde entonces no he dejado de visitarlo. Disfruto con la micronovela por entregas que José Antonio nos va desvelando, El Señor, esperando con cada capítulo el siguiente; leo sus micros y sus reflexiones; sus crónicas. La ironía, el desenfado y la audacia que desprenden sus textos me han mantenido ahí desde aquel día y lo seguirán haciendo, sin duda. Y ha sido precisamente durante uno de estos paseos cuando me he encontrado con la reseña que José Antonio ha escrito sobre Siete puentes sobre el Sena

Recojo aquí parte de sus palabras y os animo a descubrir el resto en El Mirador. No dejéis de visitarlo. 

«No debemos esperar siempre a que algo ocurra»
Esta frase hace referencia a una de las preocupaciones del ser humano actual: la falta de tiempo. Además, es una invitación a luchar por nuestros sueños. Pertenece a Siete puentes sobre el Sena, el debut literario de María José Aguilar, que tiene el mérito de haber ganado el V Certamen de Novela López-Torrijos organizado por editorial Ledoria. [...] 

[...] Al tiempo que Clara desenreda la historia de amor que vivió su abuela en el exilio francés, se reencuentra con sentimientos que creía dormidos en la persona de Étienne, encargado de una editorial artesana de peculiares características: «No se trataba de un negocio creado para ganar dinero, sino para defender sus ideales y alzar libres sus voces, algo que no era demasiado fácil el año de la puesta en marcha de la editorial, en 1948».
            
Es raro que una novela inspire valores como no descuidar a quienes nos importan o cuidar de nuestros ancianos, auténticas bibliotecas de la memoria viva. Además, mantiene la intriga hasta el final sobre por qué Lala y Blas no pudieron ser felices juntos, un rasgo del género detectivesco. Seguir leyendo...

Muchas gracias por tus palabras, José Antonio.

miércoles, 23 de abril de 2014

Un día, todos los días

Celebramos hoy el día del libro. El día de la lectura. El día de la pasión por las palabras. El día en que nos dejamos llevar a mundos imposibles, o tal vez a mundos demasiado posibles, tanto que no lo parecen. Celebramos el día en que nada importa, porque todo está en los libros.

Un día que podía ser cualquiera. Un día que es todos los días. Un día que leemos, no más ni menos que cualquier otro. Pero un día dedicado, al fin y al cabo, a los libros.

Celebremos juntos este día cada día. Dejando que, de vez en cuando, alumbren nuestro camino o ensombrezcan nuestros pasos. Dejando vivir las palabras de otros en nosotros mismos. Dando vida a las vidas que otros pensaron. Que otros imaginaron y nos regalaron.

Celebremos siempre el gran regalo de las letras.

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viernes, 18 de abril de 2014

Gabo

Hoy nos hemos levantado un poco más solos. El máximo exponente del realismo mágico, el narrador universal, el mago de las palabras, el inigualable tejedor de historias, el hipnotizador que nos hace vivir en un cuento... Gabriel García Márquez, Gabo... ha caído en la trampa de la muerte, como él mismo la definía. A sus 87 años nos deja este grandísimo escritor que tanto nos ha hecho disfrutar con sus novelas y cuentos. 

Nos deja el autor, el escritor, el periodista, el guionista, el Nobel de Literatura, pero sobre todo, nos deja la persona. La persona afable que fue, carismático y poseedor de un universo único que quiso compartir con el mundo. Cuántos de nosotros hemos visitado Macondo; hemos sufrido con los amores contrariados; hemos esperado una muerte que ya sabíamos que se había producido; o simplemente, hemos comprobado que la luz es como el agua...
 
Cien años de soledad es la obra más aclamada y repetida en este día, un libro mítico, un libro para leer y releer. Sin embargo, él mismo dijo en una entrevista que ese no era su libro, su libro era El amor en los tiempos del cólera, el libro que iba a quedar, "un libro humano, con los pies sobre la tierra de lo que somos nosotros de verdad". 

"Era inevitable: el olor de las almendras amargas 
le recordaba siempre el destino de los amores contrariados."
El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez.

Yo no sabría con cuál de los dos quedarme. Me quedo con los dos. Y con tantos otros de sus cuentos y novelas. Sí, me quedo con todo. Porque entre sus páginas descubrí que amaba la literatura mucho más de lo que siempre había pensado. Porque he disfrutado, disfrutro y disfrutaré leyendo y releyendo su obra. Porque gracias a él, supe que podía sumergirme en una historia hasta el punto de no desear hacer otra cosa. Porque, tal y como decía, supo hipnotizarme con sus cuentos. Porque, aunque Gabo se haya ido, siempre lo encontraremos en esas páginas de tinta que dejan de serlo para convertirse en historias de vida. Porque siempre quedará su obra. Su gran obra. 

No llores porque se terminó,
sonríe porque sucedió
Gabriel García Márquez

lunes, 7 de abril de 2014

Presentaciones de "Siete puentes sobre el Sena"

Como ya anunciaba en la última entrada, el pasado jueves, 3 de abril, tuvo lugar la presentación de Siete puentes sobre el Sena en Sevilla; y un día después, el viernes 4, en Martín de la Jara. Dos días intensos, llenos de sensaciones positivas.

Con Jesús Muñoz (Editorial Ledoria) en Sevilla.


Con Manuel Sánchez (alcalde de Martín de la Jara) y Jesús Muñoz, en Martín de la Jara.

La primera de ellas vino de la mano del Centro Andaluz de las Letras y se desarrolló en el salón de actos de la Biblioteca Infanta Elena de Sevilla. Ésta iba a ser la primera presentación oficial de Siete puentes sobre el Sena, novela ganadora del V Certamen López-Torrijos y Montalvá, y me encontraba realmente emocionada. Una emoción que me mantuvo extrañamente tranquila. Llegó la hora y Jesús Muñoz, director de Editorial Ledoria, y yo, nos sentamos. Pero estuvimos poco tiempo frente a la mesa, ya que decidimos romper con el protocolo y hacer la presentación de pie. Entre el público pude encontrar algunos rostros conocidos: familiares, amigos, antiguos compañeros de mi etapa como periodista (y sobre todo, amigos), algún ex-alumno que no quiso perdérselo... En fin, un escenario perfecto. Jesús hizo una introducción sobre la editorial, el premio y la novela y a continuación, llegó mi turno. Había llegado el momento de interactuar con los lectores...

Al día siguiente, volví a encontrarme con Jesús Muñoz, esta vez en la Biblioteca Antonio Machado de Martín de la Jara. Decidimos de nuevo hacer la presentación de pie, de manera distendida. En esta ocasión, el alcalde de la localidad, Manuel Sánchez, introdujo el acto; a continuación, Jesús dedicó unas palabras a la novela y, de nuevo, mi turno...

Arriba, durante la presentación en Sevilla. Abajo, en Martín de la Jara.
En ambas presentaciones, tuve la oportunidad de encontrarme de frente con los lectores y poder contarles las motivaciones que me habían llevado a escribir Siete puentes sobre el Sena. Y en ambas presentaciones, tras mi charla, comenzó una interesante ronda de preguntas que me llevaron a profundizar aún más en lo que más me gusta: contar historias. Pude contarles por qué escribí esta novela y qué significa para mí verla publicada. Pude hablarles de Clara, de Lala, de esos siete puentes sobre el Sena y de todos los misterios que se esconden tras ellos. 

Y para terminar, la firma de libros y el encuentro cara a cara con cada uno de los asistentes.

Firma de libros en Sevilla (izquierda) y en Martín de la Jara (derecha).
Dos tarde estupendas que estoy deseando repetir.

¡Muchas gracias a todos y todas por estar ahí!

sábado, 29 de marzo de 2014

Llegan las presentaciones

La semana próxima estará llena de eventos. Siete puentes sobre el Sena ha marcado ya dos fechas importantes en su agenda. La primera de ellas, será la presentación en Sevilla el próximo jueves 3 de abril, a las 19.00 h., en la Biblioteca Pública Provincial Infanta Elena, de la mano ni más ni menos que del Centro Andaluz de las Letras.

Presentación en Sevilla

Y el día siguiente, el viernes 4 de abril, también a las 19.00 h., la presentación en Martín de la Jara (Sevilla) en la Biblioteca Antonio Machado.
Presentación en Martín de la Jara

Presentación por partida doble. Por supuesto, estáis invitados.

sábado, 22 de marzo de 2014

"Siete puentes sobre el Sena" en la estafeta

Carlos Erice Azanza es el autor de Beautiful Rodhesia, novela ganadora del III Certamen López-Torrijos y Montalvá, y creador del blog Asomado a la Estafeta, donde, tal y como él mismo afirma, podemos encontrar noticias sobre su obra, literatura navarra, paisajes africanos y otras andanzas. Quizás sea entre éstas últimas donde podamos incluir las diversas lecturas que Carlos comparte con nosotros. Entre ellas se encuentra desde hace unos días Siete puentes sobre el Sena, novela de la que ha plasmado sus impresiones en su última entrada.

asomadoalaestafeta.blogspot.com

Recojo aquí parte de sus palabras y os invito a asomaros a la estafeta para leer la entrada completa y, de paso, conocer algo más sobre la obra de Carlos. Merece la pena.

Al igual que sus predecesoras en el palmarés del certamen, con la excepción de la edición de 2011 (sic), esta novela no es una novela, es un novelón. Afirma María José que es la primera que ha escrito, eso solemos decir todos, aunque hayamos emborronado miles de páginas de historias antes de llegar a ver una publicada, pues bien, de ser cierto, podemos decir que hemos descubierto a una autora que ha nacido con talento para contar historias, para dosificarlas a lo largo de unos capítulos que saben agarrarte la mano y llevártela a pasar página tras página, para avanzar con la protagonista en el descubrimiento de los secretos de la vida de su abuela, viajando de la España rural actual al París de finales de los años 40 del siglo pasado. 

Con pinceladas de historia romántica, combinada con toques de misterio, María José es equilibrada en las formas y en la trama, sabe evitar caer en la cursilería, en el lenguaje almibarado o en investigaciones inverosímiles. Seguir leyendo.

De nuevo, Carlos, muchísimas gracias por tus palabras.

lunes, 17 de marzo de 2014

Tiempo

Tiempo
Vagaba de un lado a otro de la calle.
- Perdone... Oiga... ¿podría decirm...?
Parecían no oírle. Nadie. Ni uno solo.
- Disculpe... ¿sabría usted dónde queda el Banco del Tiemp...?
Nada. Ni caso.
Una pena. En lugar de ingresar sus ahorros,
 podría haberles hecho algún préstamo.

Crédito de la imagen

Actualizo para retomar el binomio palabras-música que proponía en anteriores entradas. En este caso, sólo para aquellos que dispongan de suficiente tiempo...

domingo, 9 de marzo de 2014

Vuelta a Peal... y a imaginar

Esta semana ha estado cargada de novedades. Sin duda, la mejor de todas, haber vuelto a mi antiguo instituto y haber tenido la oportunidad de compartir con el alumnado y compañeros de Peal de Becerro, en Jaén, las motivaciones e ilusiones que me llevaron a escribir Siete puentes sobre el Sena

El pasado jueves, aprovechando la celebración de la feria del libro, me invitaron a impartir cuatro talleres creativos de escritura en el I.E.S. Almicerán. Volver a entrar en el instituto en el que impartí clases los dos últimos años, saludar a compañeros y alumnos... todo un cúmulo de sensaciones que hicieron que las horas se convirtiesen en minutos. Tras la presentación que mi compañero y amigo Ezequiel hizo, comencé a hablarles de cómo fui descubriendo que lo que más me gustaba en el mundo eran las historias. Primero, descubrí que vivirlas llenaba mi vida de emociones; más tarde, que también yo quería crearlas para que otros viviesen las mías.

Fue muy interesante narrarles todo esto, pero también quería que ellos me contasen algo; así que para terminar, les propuse jugar a imaginar. Volví a valerme de las herramientas que proponía Gianni Rodari en su Gramática de la fantasía y, en esta ocasión, armada de papeletas de colores al más puro estilo tradicional, repartí entre los asistentes las preguntas que el italiano proponía en su trama fantástica:




¿Quién era?
¿Dónde estaba?
¿Qué hacía?
¿Qué dijo?
¿Qué dijo la gente?
¿Cómo acabó?


 Rosa: 2º Bachillerato BCS
Azul: 1º Bachillerato BCN
Verde: 1º Bachillerato BCS
Amarillo: 2º Bachillerato BCN





Y volví a casa cargada de respuestas. Tal y como les planteé, he elegido de cada grupo una para cada pregunta. Y de ellas, han surgido estas cuatro historias:

Crédito de la imagen
ROSA
Era una mujer que siempre vestía de negro. Estaba en el sofá de su casa, mirando por la ventana mientras sentía el viento en la cara, sumida en sus pensamientos, en su ser. Pensó que tenía muchas ganas de viajar con sus amigos a la playa. La gente decía que estaba loca, que no sabía lo que hacía. Nadie entendía sus actos. Actos que jamás haría tras conocerse. Sin embargo, todos la admiraban porque lo arriesgó todo y, aunque no obtuvo nada, siguió
Al final, todos abandonaron el lugar donde jugaron antes de que todo pasara.


Crédito de la imagen


 AZUL
Era el típico galán con traje de pingüíno. Estaba en el lugar donde deseaba estar, saltando por encima del pozo donde nació. Dijo que había que enviarlo a través del portal luminoso, porque la gente pensaba que la vida es como una estrella fugaz, bonita de principio a fin.
Finalmente, el oso se bañó en el río.

  

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 VERDE
Era la niña con la que jugaba al escondite en aquel patio. Estaba en la parte más oscura del bosque, junto al lago, donde siempre era de noche. Caminaba con un equilibrio precario por la arista de la vida. Sabía que nunca más volvería a creer en las personas; el paso del tiempo le había enseñado en quién confiar y en quién no. Los demás no dijeron nada. Contestaron con la mirada
El perro se comió la carne del hombre enfadado.  



Crédito de la imagen

 AMARILLO
Era una persona muy agradable que sabía todo lo que estaba pensando. Estaba en la playa tumbada en la arena sobre una toalla, tomando el sol y comiendo paella con gambas. Decía que la elefanta que no consiguió llegar a la Luna no tenía derecho a una plaza en la universidad. El resto decía que si tuvieran que volver a algún lugar, irían allí sin pensarlo.
Al final, se quedó dormida bajo una palmera, le cayó un coco en la cabeza y murió entre terrible sufrimiento




Estas son las cuatro historias que han surgido de las charlas. Historias locas, amargas, cómicas... y, sobre todo, colaborativas y creativas. Así que, de nuevo, muchísimas gracias a todos y todas por vuestra atención y por vuestra participación. Vuestras historias quedarán por siempre aquí. Y quién sabe, tal vez algún día surja alguna nueva con el resto de papeletas...

sábado, 1 de marzo de 2014

Qui?

La banda sonora de "Siete puentes sobre el Sena" IX

Hace unos días, Alicia Uriarte me regalaba la primera reseña de Siete puentes sobre el Sena en La nieve. En ella, además, proponía una nueva canción para la banda sonora de la novela. Se trata de Qui?, de Charles Aznavour. No es la primera vez que el autor francés aparece por aquí. Ya lo hizo con La Bohème en la que fuera la segunda entrega de esta creciente propuesta.

Crédito de la imagen
Las primeras notas nos acercan hasta la ventana. Vemos cómo el blanco abandona las ramas para colarse a través del cristal. Inunda la estancia con el mismo tono. El frío desaparece y las paredes empiezan a dibujar sobre sí mismas delgadas líneas salpicadas de color. Comenzamos a intuir finos trazos que se asemejan a palabras, aunque no podemos distinguir de cuáles se trata. Poco a poco, las formas adquieren consistencia, la caligrafía se cierra mientras nos envuelve con una insistente pregunta:

Qui? nul ne peut le dire
Qui? nous n´en savons rien

Y nos dejamos llevar.
Todo un placer incluir esta melodía en la banda sonora de Siete puentes sobre el Sena: Qui?, de Charles Aznavour.


Y por supuesto, la lista continúa abierta...

miércoles, 26 de febrero de 2014

"Siete puentes sobre el Sena"... en febrero

Ocurrió en febrero es el blog de Maribel Romero, autora, entre otras obras, de El perfil de los sueños, novela ganadora del IV Certamen de Novela López-Torrijos. Maribel ha leído hace unos días Siete puentes sobre el Sena, ganadora de la quinta edición, y ha plasmado sus impresiones en su blog. 

ocurrienfebrero.blogspot.com

Ha elaborado una sinopsis que recoge a la perfección el espíritu de la novela. Recojo aquí parte de sus palabras y os invito a visitar su blog para leer el resto de la reseña:

Se trata de una búsqueda emocional, sin estridencias, que conforme avanza adquiere tintes detectivescos; una investigación que resulta muy entrañable y altamente adictiva, y que conducirá a Clara a descubrir episodios desconocidos de la vida de su abuela. 

Narrada en primera persona por la propia protagonista, logra enganchar al lector desde las primeras páginas. Su prosa es sencilla y el registro formal. Se trata de una novela delicada, muy amena y entretenida, que mezcla con elegancia sentimientos e intriga. Los personajes son cercanos, te encariñas con ellos, y los diálogos muy acertados. Una excelente novela para pasar dos estupendas tardes de lectura, porque dado su poder de atracción, a ningún lector le durará ni un minuto más. Yo la he disfrutado de principio a fin. Seguir leyendo.

Muchísimas gracias, Maribel, por tus palabras... en febrero.

sábado, 22 de febrero de 2014

El cartel

El cartel
Aquellos ojos impresos no dejaban de mirarlo.
Antes de seguir con la consulta, no pudo más que arrancarle las pupilas. 

Crédito de la imagen

martes, 18 de febrero de 2014

El profeta loco

Ocupen sus asientos. La oscuridad se hace en la sala. Sólo se aprecia al fondo esa tela rojiza cartacterística de este tipo de recintos. Alguien tose. El resto parece contagiarse.
De repente, silencio.
Cantos gregorianos.
Se abre el telón y frente a nosotros contemplamos un escenario negro en el que empieza a colarse una pequeña luz que ilumina una gran cruz. Clavada en ella, una figura. La contemplamos sin querer mover un sólo músculo de nuestro cuerpo, intentando adivinar si esa figura respira o no. Mientras tanto, paseamos nuestra mirada por el resto de atrezzo: una improvisada mesa con cajas como soporte, unos bidones, libros... Tras unos minutos sublimes, el aparente cuerpo inerte absorbe una bocanada de aire y empieza a moverse. Desclava sus manos de la madera y baja hasta el escenario...

El pasado sábado tuve la oportunidad de disfrutar de una obra de teatro que no creo que pueda dejar indiferente a nadie: El profeta loco, una obra de Avanti Teatro, dirigida y protagonizada por Eduardo Velasco. Durante aproximadamente hora y media, el personaje que encarna inunda las tablas con una fuerza desmesurada, contenida, cansada a veces, al tiempo que reflexiona sobre cuestiones tantas veces escuchadas y silenciadas. El personaje, un Jesús divinizado y humanizado, se hace preguntas e invita al espectador a planteárselas, a no dejarlas a un lado. Un solo personaje que se hace con todo el escenario. 
 
Crédito de la imagen

El profeta loco
Noche de luna llena en la austera capilla de un monasterio. Cuando los monjes se han retirado, un hombre baja de la cruz con cautela. Tiene hambre y sed tras todo el día en su puesto de trabajo. Es Jesús el de la cruz. Trabajar tantas horas al día no es sano y llevar 2013 años colgado de una cruz es muy agotador. Hablará con desparpajo, locuacidad, fatiga y cierto desencanto de su vida, de la fe, de la empresa, de aquellos que lo cuestionan y, sobre todo, del mundo en que vivimos. Una gran pregunta subyace a sus reflexiones, ¿qué hicimos con todo aquello por lo que se sacrificó?
Un personaje que sólo necesita unas vacaciones y desconectar.

Avanti Teatro
Idea original y dirección Eduardo Velasco
Texto Paco Bernal
Con Eduardo Velasco
Música Jesús Durán

sábado, 8 de febrero de 2014

"Siete puentes sobre el Sena" en La Nieve

Conocí el blog La Nieve gracias a Alicia Uriarte. Ella fue la primera en dejar un comentario en este Microcosmos nada más nacer. Por aquel entonces, contar con alguien que no sólo leía mis textos, sino que además se tomaba la molestia de comentar qué le parecían, me animó muchísimo a seguir adelante. Durante todo este tiempo, no he dejado de pasear por La Nieve de la mano de Alicia y sus compañeros de este foro literario, que me han hecho disfrutar día tras día de esta experiencia bloguera. 

lanieve2.blogspot.com.es

Sin embargo, en esos primeros momentos, no podía imaginar siquiera que algún día hallaría en La Nieve la reseña de una novela firmada por mí... Y ahí está. Alicia ha leído Siete puentes sobre el Sena y ha escrito la primera reseña literaria de este libro. Me produce una enorme alegría leer sus palabras, acompañadas de Qui?, de Charles Aznavour, canción que propone y queda integrada en la banda sonora de la novela. Reproduzco aquí parte de sus impresiones, y os animo a visitar La Nieve para conocer de primera mano su visión no sólo de la novela, sino también de nuestros primeros encuentros:

Os diré que me ha encantado recorrer París de la mano de Clara, la protagonista, para ir a cumplir la misión que le había encomendado su abuela Lala antes de morir. En ese camino, además de descubrir el gran secreto de su abuela, vive situaciones a nivel de sentimientos que le harán renacer el amor por su compañero Javier. Su relación se encontraba en una fase algo aletargada por haberse volcado ambos en exceso al trabajo. 

Respecto al estilo literario de María José, os diré que me gusta mucho. Con esta obra queda en evidencia que no hay que recurrir a la complejidad del lenguaje ni a formas rebuscadas del mismo para ir desarrollando una historia impecable en la que el lector queda enganchado de forma irremediable hasta llegar a la última página. Creo no equivocarme al decir que esta obra es el primer puente de los sucesivos que María José podrá seguir cruzando por ese camino de la Literatura dirigida al gran público lector y que ya ha dejado de ser inaccesible para ella...  Seguir leyendo.

Gracias por tus palabras, Alicia. Es un verdadero placer que la primera reseña de Siete puentes sobre el Sena lleve tu firma.