counter for blogspot

jueves, 19 de diciembre de 2013

El sombrero

El sombrero

Decidió que el lugar más adecuado para guardar sus recuerdos era su sombrero. Era un sombrero de ala ancha, de tacto aterciopelado, encarnado y mustio. Siempre lo llevaba puesto.

Al final de sus días, en él había prendidas tres alianzas, una por cada esposa que tuvo; plegadas junto a ellas, doce fotografías que evocaban a cada hijo engendrado; en la parte superior dominaban un puñado de hojas arrugadas que custodiaban la rúbrica en grafito del escritor frustrado; tres cascabeles colgaban de los laterales, reliquias de una remota bayadera; enganchada a ellos, una corchea de plata; y en el centro, dos piedras, una negra y otra blanca, que le ayudaban a decidir su destino. Del lazo que envolvía el sombrero colgaban diecisiete crespones blancos y uno negro.

Escondida en su interior, encontraron el arma con la que había arrebatado la vida a los dueños de sus tesoros. El viejo pianista, afligido por la pérdida de su amigo, ofreció un concierto en su honor ajeno a la fortuna que el negro le había brindado.

lunes, 16 de diciembre de 2013

¿Leemos?

La literatura es vida. Rebosa vida, sueños, esperanzas..., anhelos. Todo aquello que somos capaces de sentir en nuestro corazón y que a veces no sabemos cómo etiquetar: todo eso tiene cabida en un libro y es ahí donde muchas veces lo encontramos.

Posee la extraña cualidad de transportarte a cualquier lugar, a cualquier época y de convertirte en uno de los personajes de cualquier historia que no es la tuya pero que se le parece mucho; aunque no haya entre ambas un sólo punto en común.

Crédito de la imagen

Sentir. Eso es lo que buscamos cuando nos sumergimos en un nuevo libro. Un libro que es una incógnita pero que requiere toda nuestra atención, aun cuando no somos conscientes de qué será lo que nos deparará su lectura. Poco importa nuestra vida cuando nos convertimos en otro, cuando es el libro quien nos guía, quien va marcando nuestros pasos, nuestro vuelo. Es la magia de la lectura, ésa que te atrapa y no te deja escapar. El disfrute de cada página, de cada nueva palabra, es lo que hace únicas cada una de esas historias que hacemos nuestras. Muy nuestras...

Es difícil definirla; pero consigue devolver el color a un mundo que, demasiado a menudo, vemos en blanco y negro. Hoy es el Día de la Lectura en Andalucía y es por ello que traigo aquí este cortometraje que ilustra a la perfección todo esto de lo que hablo, y con el que sus creadores, William Joyce y Brandon Oldenburg, consiguieron un Óscar en la categoría de mejor cortometraje de animación en 2012: The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore.


miércoles, 11 de diciembre de 2013

Aprés un rêve

La banda sonora de "Siete puentes sobre el Sena" VI

Diciembre se ha hecho de rogar... Pero aquí estamos de nuevo para continuar con la banda sonora de Siete puentes sobre el Sena.

El tema estaba claro, Aprés un rêve; la versión, no tanto. Son muchas las que se han hecho de este tema de Gabriel Fauré; sin embargo, tras escuchar con atención varias sugerencias, me he quedado con la interpretación de Joshua Bell, y con la siguiente recomendación: has de dejarte poseer dulcemente por el ensueño de esta etérea música, melancólica y dulce como un atardecer otoñal en la brumosa campiña (1).


En esta ocasión, ya que la versión elegida prescinde de la voz, dejo el texto que acompaña a la melodía, de origen popular toscano y estilizado por Romain Bussine:

Crédito de la imagen
Après un rêve

Dans un sommeil que charmait ton image
Je rêvais le bonheur ardent mirage,
Tes yeux étaient plus doux, ta voix pure et sonore,
Tu rayonnais comme un ciel éclairé par l´aurore;

Tu m´appelais et je quittais la terre
Pour m´enfuir avec toi vers la lumière,
Les cieux pour nous entr´ouvraient leurs nues,
Splendeurs inconnues, lueurs divines entrevues,

Hélas! Hélas! triste réveil des songes
Je t´appelle, ô nuit, rends moi tes mensonges,
Reviens, reviens radieuse,
Reviens ô nuit mystérieuse






Después de un sueño 

Mientras dormía, atesorando tu imagen,
Soñé la dicha, un espejismo ardiente:
Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora,
Brillabas como un cielo en la claridad de la aurora.

Tú me llamabas y yo dejaba la tierra
Para escapar contigo hacia la luz;
Los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes,
Esplendores desconocidos, divinos claroscuros…

¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños!
Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños,
¡Regresa, regresa radiante,
Regresa, oh noche misteriosa!



(1) Más sobre esta canción aquí.

martes, 26 de noviembre de 2013

El desayuno

El desayuno
Supo que ya no lo quería cuando le llevó el desayuno a la cama
 y prefirió comerse las tostadas.

Crédito de la imagen

Este micro podría ser el contrapunto a un poema de Luis Alberto de Cuenca, también titulado El desayuno, que desde la cotidianidad expresa sentimientos tantas veces enaltecidos y vividos por poetas y no poetas. Recomendable su lectura.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Primer aniversario del blog

¡Ya ha pasado un año! Aunque suene típico, parece que fue ayer cuando me inicié en esta aventura y hoy Microcosmos Literario celebra su primer aniversario desde aquella primera entrada...

Han pasado muchas cosas durante este año. En principio, el blog ni siquiera llevaba el nombre que hoy luce: por entonces era "Aprendiza de palabras" y, aunque no haya dejado de serlo (cada día creo que lo soy un poco más), pronto decidí recuperar el nombre de un blog en desuso que sólo tuvo algunos miembros en privado. Al fin y al cabo, sería eso: un pequeño, minúsculo, rincón de letras en ese todo inmenso que conforma la blogosfera. 

Comencé desenterrando viejos relatos de ese cajón que no me canso de nombrar, y anunciando la publicación también de nuevas palabras. Poco a poco llegarían unos, los antiguos; y otras, las nuevas. Me propuse ser metódica, y no lo conseguí, tal vez arrastrada por la incertidumbre que generaba el comienzo (¿alguien leerá algo de esto algún día?)... Después vendría esa llamada que me devolvió de nuevo a mis sueños, ésa que me anunciaba que la novela que había escrito había ganado el V Certamen de novela López Torrijos: Siete puentes sobre el Sena comenzaba a ser una realidad y, sobre todo, me inyectó la fuerza que necesitaba para seguir jugando con las palabras. Volví a proponerme cierta organización que, de nuevo, debido a diversos imprevistos ajenos a este mundo virtual, no llegaría a materializarse. Aunque seguía escribiendo. Ahora, tras rediseñar la imagen de este microcosmos y, con cierta calma, he vuelto a imponerme unos mínimos que, por el momento, cumplo. Más adelante, quién sabe... (eso lo dejaremos para el análisis del segundo aniversario).

Al margen de mis idas y venidas, me quedo con la seguridad reestablecida; con la confianza en las palabras de cualquier tipo; con una escritura nueva, sencilla; con la antigua escritura que de vez en cuando retomo, algo más simbólica; me quedo con el placer de sorprendeme; con cada uno de los textos que durante este año he dejado aquí, mejores y peores, pero escritos al fin y al cabo; y, sobre todo, me quedo con la lectura, con los paseos literarios por otros blogs y las personas que se esconden tras ellos.

Crédito de la imagen
Y, cómo no, aprovecho esta entrada para agradecer a todos 
los que algún día, durante este año, pasaron por mi pequeño microcosmos:
a aquellos que dejaron su huella y a los que lo hicieron en silencio.

Y a los que todavía no han llegado, sean siempre bienvenidos.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Cry me a river

La banda sonora de "Siete puentes sobre el Sena" V

A veces el tiempo parece arrollarnos y otras, en cambio, parece no existir. La semana pasada fue una de ésas en las que todo se detiene. Así que, arrastrada tal vez en exceso por la connotación de las palabras, en lugar de terminar la semana con música, preferí esperar y dedicar la melodía a comenzar una nueva...

Buceando entre las canciones candidatas a formar parte de la banda sonora de Siete puentes sobre el Sena, rescato hoy ésta que alguien me propuso no hace mucho: Cry me a river. Al escucharla puedo visualizar los momentos novelísticos que ambientaría, y me parece perfecta.

En este caso, lo complicado habría sido decidir cuál de las muchas versiones incluiríamos aquí. Las hay para todos los gustos: desde el jazz de Ella Fitzgerald hasta los acordes rockeros de Aerosmith, pasando incluso por la versatilidad de Björk. Pero, de entre todas, he decidido quedarme con la primera de todas ellas: con la sensualidad de Julie London.

Crédito de la imagen

Sin más, Cry me a river, de Julie London.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Praxinoscopio

Praxinoscopio

Las instrucciones eran precisas: si en algún momento se detenía, él y su caballo morirían. Cabalgó y cabalgó durante mucho tiempo, sin atreverse a mirar hacia atrás, convencido de que en algún momento llegaría a su destino. Poco a poco, el caballo fue perdiendo su ímpetu y el jinete su determinación: el paisaje que se abría paso ante ellos era siempre el mismo, cada lugar que atravesaban era un lugar ya conocido. Un buen día, embargado de desánimo y frustración, permitió a sus ojos mirar hacia un lado y vio su propia imagen en un espejo. Comprendió entonces que él era sólo una de las piezas que componían su vida, un momento concreto de su existencia. En ese mundo cíclico, su pasado y su futuro se situaban a ambos lados de su imagen estática. Supo que su gesto no variaría aunque detuviese a su caballo y que no podía morir, porque las imágenes que lo flanqueaban lo necesitaban para vivir. Desde ese momento, despojado ya de la exigencia, el camino se convirtió en algo que disfrutar por sí mismo. Lo de menos, era llegar algún día a algún lugar.


Crédito de la imagen

Hace unos días tuve la oportunidad de visitar la exposición sobre Georges Méliès, La magia del cine, en Madrid. Hoy, en el mundo digitalizado en el que nos movemos, puede resultar sencillo arrancarse la cabeza y componer con ella una partitura (Le Mélomane); o viajar a la Luna y clavar en ella un cohete... (Le Voyage dans la Lune) Sin embargo, a principios del siglo XX, cuando el cinematógrafo apenas contaba con cinco años de vida, las ilusiones de Méliès eran toda una proeza. Siempre me ha apasionado la vida y obra de Georges Méliès y, en general, toda la historia del cine. La narrativa fílmica me atrapa casi tanto como la literaria y es por ello que, tras salir de la exposición y todavía con las imágenes (estáticas y en movimiento) en la retina, pensé en escribir algo sobre uno de los aparatos del pre-cine que más me ha gustado siempre: el praxinoscopio.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Pronombres


Pronombres
Se dirigía hacia la puerta cuando escuchó su voz:
-Mientras sigamos siendo y yo, siempre podremos ser nosotros.
Le daban miedo sus ojos y decidió no mirarlos. 
La decisión estaba tomada.
Cerró la puerta con determinación al salir. 
Escuchó un golpe.
Él y ella, nunca más serían ellos.

Crédito de la imagen

¿Y vosotros...?

domingo, 10 de noviembre de 2013

Si tu vois ma mère

La banda sonora de "Siete puentes sobre el Sena" IV

Como viene siendo habitual, este fin de semana nos dejamos llevar de nuevo por la música con la excusa de conformar la que será la banda sonora de Siete puentes sobre el Sena.


Si tu vois ma mère, de Sidney Bechet, es la canción elegida. Sí, seguimos en París, tal vez paseando por la calle que la capital francesa le dedicó a su autor, Rue Bechet, en la esquina con Rue Armstrong. O tal vez no necesitamos ir hasta allí, porque sin movernos de casa visualizamos las imágenes del inicio de Midnight in Paris, de Woody Allen. De cualquier forma, para mí el tema sería el marco perfecto para un momento muy preciso de la novela. Pero como ya dije, en algunos casos dependerá de la lectura y la ambientación que cada cual decida crear...

Sin más, Sidney Bechet, acompañado por Claude Luter.


* Otras canciones de esta particular banda sonora aquí, aquí y aquí.

martes, 5 de noviembre de 2013

Palabras liberadas

Opuestos
 
Porque es y era nunca pueden ser lo mismo. 
Porque no podemos confundir hoy con ayer,
aunque el ayer dibuje nuestro mañana. 
Porque las palabras claras se vuelven oscuras,
aunque la nostalgia no tenga cabida en ellas
y desterradas hayan sido sus aliadas.
(Porque las escribo sabiendo bien lo que son, 
pero no las reconozco al leerlas).
Porque se hace difícil dejar atrás
y, delante, sólo vemos brumas.
Porque encerrado siempre estuvo nuestro cuerpo,
pero nunca nuestro ser...

Crédito de la imagen
 ... porque perdimos las alas, 
pero seguimos queriendo volar.

A veces juego a liberar palabras. Viene a ser algo así como un ejercicio de escritura automática; como dejar escapar un puñado de palabras que ya no encuentran su sitio. Y a veces después no sé qué hacer con ellas. No son más que letras sueltas que no saben dónde ubicarse, tampoco cuando por fin son libres. No sabría cómo etiquetarlas, así que son, simplemente, palabras liberadas que, ante la imposibilidad de hallarse, aquí quedan.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Riders on the storm

La banda sonora de "Siete puente sobre el Sena" III

Vamos con una nueva entrega de las canciones que compondrán la banda sonora de Siete puentes sobre el Sena. En esta ocasión, dejaremos a un lado la música francesa para adentrarnos en el rock de The Doors. Sin embargo, no nos marcharemos de París: junto a Óscar Wilde, Balzac, Gertrude Stein y Edith Piaf, en el cementerio de Pére Lachaise, se encuentra la tumba de Jim Morrison, un lugar de peregrinación continua envuelto en graffittis y ofrendas de lo más diverso.

Crédito de la imagen

Riders on the storm, el tema elegido, aparece en el álbum L.A. Woman, de 1971. En él, la voz de Jim Morrison suena ya más desgarrada y profunda que en sus primeros trabajos. Con ella pone el broche final a una canción concebida en principio para ser un tema instrumental y que, con su letra, vuelve a sumergirnos en el ritmo amenazante que caracterizaba The Doors o Strange Days, ambos de 1967.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Halloblogween 2013


El cementerio
 
En apenas dos días el cementerio del pueblo se había quedado pequeño. No había sitio para tanto muerto. Antes de que el último hubiese sido sepultado, había otro esperando su turno en la puerta. La gente comenzó a morir de repente. Teobaldo, el médico, no sabía qué hacer para poner remedio a la enfermedad: no había síntomas; la gente, simplemente, moría. Tuvieron que aprobar de urgencia la cesión de los terrenos colindantes al cementerio para seguir enterrando a los que se iban. Pero también éstos resultaron insuficientes. Las familias comenzaron entonces a traspasar sus propias tierras y, más tarde, las casas que quedaban deshabitadas.

Con el tiempo, apenas quedaron un par de vecinos. La idea de ser el último en morir y que ya no hubiese nadie que pudiese enterrarlo, preocupaba a ambos por igual. Prepararon con esmero sus propias casas: tapiaron ventanas y puertas, colocaron una inscripción con sus nombres y se encerraron dentro a esperar la muerte.

Pasaron los años y el cementerio de muertos que había invadido el pueblo de vivos se convirtió en una gran atracción. Visitantes de cualquier lugar transitaban por sus calles vacías, se tomaban fotografías junto a las casas y encendían velas en improvisados altares. De todas ellas, las casas mausoleo de los dos últimos vecinos eran las más fotografiadas. El primero de ellos, en su lápida, había escrito: “Espero la muerte encerrado”. El segundo: “Yo ya estoy muerto”.

Nunca nadie supo qué había sido de esos dos hombres. Había incluso quien afirmaba que aún aguardaban su turno en la oscuridad de sus casas. Los más atrevidos, llamaban a sus puertas. Algunos, creían oír sonidos en su interior.

Crédito de la imagen


Navegando por blogs amigos me topé con esta curiosa y aterradora iniciativa puesta en marcha por Teresa Cameselle, Halloblogween 2013: escribir microhistorias que tuviesen como tema central la muerte. Una interesante propuesta...

Más información aquí

*** Opacidad, encajaría también en la temática.

martes, 29 de octubre de 2013

Jugar a imaginar

Jugar a imaginar es lo que nos propone la Gramática de la fantasía de Gianni Rodari. Pensado como un instrumento para enseñar a los niños y niñas a inventar sus propias historias, es igualmente una herramienta válida para fomentar la imaginación de cualquier adulto. A veces tropezamos con una rutina demasiado hostil que nos paraliza y para cuando queremos darnos cuenta, hemos dejado de pensar que lo increíble puede ser creíble (y viceversa). Adentrarnos en las páginas de este libro y jugar, lápiz en mano, a alguna de las dinámicas que nos propone, puede ser el mejor ejercicio creativo para ayudarnos a salir del anquilosamiento en el que a veces nos sumergimos.

Crédito de la imagen
El propio Rodari lo describe como un librito en el que presenta una especie de teoría de lo fantástico, aunque sin pretensiones de serlo. En los preliminares del libro recoge una cita de Novalis (1772-1801) que resume en lo que derivaría después su trabajo: Si tuviésemos una Fantástica, así como tenemos una Lógica, estaría descubierto el arte de inventar. Tal y como apunta Rodari, hermoso. Más adelante nos descubre a Breton y a los superrealistas franceses; habla de sí mismo como un pésimo maestro (aunque no aburrido); de los apuntes que hacía en un cuaderno sobre cómo nacían las historias que contaba a sus alumnos; y de cómo, varios años después, surgiría el librito del que hablamos. Ése del que dice que "no sé bien qué es, en realidad".

Yo he jugado a alguno de sus juegos en clase y he de decir que funcionan. La creatividad fluye cuando proponemos un binomio fantástico, y sorprenden las historias que dos palabras opuestas pueden llegar a engendrar. Quizá sea ésta una de las propuestas más conocidas: dos palabras de universos conceptuales distintos que chocan entre sí. Ahí es donde entra en juego la imaginación, que será la encargada de establecer la relación entre ellas que, de entrada, no existe.

El binomio fantástico puede convertirse en trama fantástica si en lugar de palabras al azar escogemos sintaxis al azar. Se trataría entonces del juego de las papeletas con preguntas y respuestas: se parte de una serie de preguntas que ya configuran acontecimientos en serie (una narración). El ejemplo que nos propone:

¿Quién era?
¿Dónde estaba?
¿Qué hacía?
¿Qué dijo?
¿Qué dijo la gente?
¿Cómo acabó?

Y, puestos a jugar, decidí valerme de las nuevas tecnologías para proponerles el juego a algunos amigos. A través de WhatsApp les fui enviando un mensaje en el que explicaba que estaba haciendo un ejercicio creativo y que necesitaba que me respondiesen a una pregunta. Ninguno sabía para qué ni conocía el resto de las preguntas. Formé en total tres cadenas de preguntas y con ellas han surgido estas tres historias:

Crédito de la imagen
Era una amiga de Laura, natural de Bulgaria, que vino hace ya bastantes años porque conoció a un chico de Santander, con el que acabó casándose por cierto, tanto aquí como en su país de origen. Estaba debajo de una montaña de ropa sucia y arrugada leyendo el periódico. Dijo que no creería nada, que era todo un montaje: la gente afirmaba que el universo se expandía cada día más. 
Finalmente, saltaron chispas y todo se apagó.


Crédito de la imagen

Era una playa increíblemente bonita metida en una maleta. Estaba estudiando estrategias de crecimiento. Se dijo a sí misma que todo estaba en su lugar. Mientras, la gente imaginaba elfos en un bosque con árboles gigantes.
Acabó en la acera..., mojada y sin un sitio a dónde ir.


Crédito de la imagen

Era un técnico de Endesa y estaba en la hoguera. Acababa de llegar de la peña y veía la tele. Pensó que tenía menos vocabulario que la cartilla de Micho. La gente mientras tanto gritaba: "¡Qué se acabe el hambre en el mundo!"
Acabó de cervecitas con los amigos en una terraza. 


 

Un sinsentido o el germen de una historia (¿quién sabe?).


¡Muchísimas gracias a tod@s por participar!

sábado, 26 de octubre de 2013

La Bohème

La banda sonora de "Siete puentes sobre el Sena" II

Hace algún tiempo inicié la banda sonora de Siete puentes sobre el Sena y, ahora que la publicación de la novela es inminente, ha llegado el momento de dejar por aquí el acompañamiento musical que podría ambientar su lectura. Serán varias las canciones que la integrarán y será el lector el que deba situarlas en su lugar correspondiente. Cada una de ellas tiene una razón de ser, un motivo que la lleva a formar parte de esta lista, siempre incompleta, que quedará abierta a las sugerencias de los lectores.

Crédito de la imagen
Cada semana habrá una nueva entrega. Algunas, durante la lectura, serán fáciles de ubicar. Otras, tal vez admitan alguna variación... Sea como fuere, sería interesante mantenerlas como música de fondo mientras nos sumergimos en las palabras. Sin duda, una gran alianza.

Así que, tras Sous les ponts de Paris, seguimos con un nombre mítico de la música francesa, Charles Aznavour, y La Bohème.


jueves, 24 de octubre de 2013

Nueva imagen

Dentro de poco Microcosmos Literario cumplirá un año, y qué mejor manera de celebrarlo que regalándole una nueva imagen.


Ha sido más de un quebradero de cabeza con el código html y varias las horas dedicadas al nuevo diseño, pero creo que ha merecido la pena.

Eso sí, seguimos con la máquina de escribir (y esos pájaros que intentan escaparse de sus teclas) porque lo siguiente será volver sobre las palabras que, dentro de su complejidad, son mucho más simples que el lenguaje de marcas del hipertexto...

sábado, 19 de octubre de 2013

Erató y Melpómene

Es difícil saber dónde estarán en estos momentos las musas pero, con ellas o sin ellas, es necesario volver.
 
Erató y Melpómene
- Quiero conocer el nombre exacto de las cosas. Quiero poder sentirlas y poder amarlas, pero no sé hacerlo sin nombrarlas -dijo el hombre.
Erató lo miró con dulzura. Habían sido tantas las veces que un hombre pedía su ayuda que ya casi no podía recordar cuál fue la primera. Y ella era incapaz de negársela. Tomó entre sus manos su lira y entonó una armoniosa melodía que hizo emerger de los dedos del hombre un puñado de palabras. Todas ellas denotaban desaforado júbilo y el hombre apenas pudo despedirse antes de partir brincando ante tremenda albricia. Erató miró complacida cómo su figura se evaporaba en el horizonte.
El hombre recorrió mil lugares esparciendo por doquier las palabras que Erató le había brindado. Las dibujaba sobre pergaminos y piedras, en el tronco de un desvencijado árbol o en el pétalo de una flor. Cada uno de aquellos trazos otorgaba un nombre a aquello sobre lo que se posaba y le daba con ello la vida que él había buscado para sí.
Sin embargo, un día, en uno de los remotos lugares en los que recaló, dibujar sus palabras dejó de ser lo más importante. Los ojos negros de una misteriosa joven cautivaron por entero su espíritu. Acercarse a ella o contemplarla desde la lejanía era lo único que copaba ahora su alma. Sus dedos eran ya incapaces de dibujar nada porque tan sólo deseaban acariciar a la joven de oscuros ojos y poder nombrarla. Sólo podía pensar en su nombre, pero ella parecía no notar tan siquiera su presencia. 
Pasaron los días. Pasaron semanas y meses. Pasaron años. La joven de profundos ojos, un mal día,  desapareció tras las aguas y el hombre perdió por completo su habilidad para nombrar al mundo. Pensó que Erató podría ayudarlo de nuevo. Pero su lóbrego corazón fue incapaz de atraerla. Hundió su cuerpo en la tierra con la esperanza de encontrar consuelo a su desventura y ser arrastrado algún día por el viento. Pero el tiempo parecía haberse olvidado de él. 
Cuando ya nada parecía tener remedio, Melpómene inundó su sueño. Le susurró nuevas palabras con las que continuar su viaje, pero eran todas palabras sombrías. Al despertar, deshizo el camino que lo había llevado hasta allí y dedicó su vida a tiznar pergaminos y piedras, troncos de árboles y pétalos de flores. Y todo dejó de tener nombre.

Crédito de la imagen
Las musas fueron las nueve hijas de Zeus y Mnemósine:
- Calíope: Musa de la poesía épica y heroica. Protectora de la elocuencia.
- Terpsícore: Musa que preside el canto coral y la danza. Protectora de este arte.
- Erató: Musa de la poesía lírica y erótica. Protectora del amor.
- Talía: Musa de la comedia y la poesía pastoril. Protectora del teatro.
- Urania: Musa de la Astronomía y la Filosofía. Protectora de las constelaciones.
- Clío: Musa de la Historia y protectora de las Bellas Artes.
- Euterpe: Musa de la Música y protectora de los intérpretes.
- Melpómene: Musa de la tragedia y protectora del arte lírico.
- Polimnia: Musa de los cantos sagrados y el arte mímico, protectora de los actores.

jueves, 26 de septiembre de 2013

El final no es el final

EL FINAL
Dejó la daga a un lado y, mientras contemplaba el cuerpo inerte de su amor, encauzó sus pasos hacia la salida. Antes de emprender de nuevo el camino que la llevaría de vuelta a la vida, se permitió volver a contemplar por un instante su pasado.
- Te debo un “te quiero” y un “lo siento”.
Después, Julieta se marchó y deshizo para siempre el trágico final que las estrellas habían escrito para ella.
Ahora, lo trágico, sería seguir viviendo.


Crédito de la imagen


Dispuesta a destrozar finales gloriosos y tal vez movida por la añoranza de los clásicos, un buen día decidí tomarla con la más grande tragedia jamás escrita. En ellas me hallaba cuando me topé con la traducción que el propio Pablo Neruda había hecho de la celebérrima Romeo y Julieta, de William Shakespeare, allá por 1963. Curioso, cuando menos, porque también me traía entre manos ciertas reflexiones extraídas de Confieso que he vivido, que dejaré para otra ocasión. Sin embargo, por la libertad que yo misma me he tomado, dejo aquí las palabras del propio de Neruda sobre el idioma y la traducción en sí. He de decir que la suya fue una versión bastante libre del texto shakesperiano, una especie de recreación en la que los personajes se ven despojados de cierto barroquismo poco acorde con nuestro tiempo. De todos modos, toda traducción no deja de ser un texto nuevo, diferente al original y en el que siempre queda la huella del traductor. Si, además, estamos hablando de Neruda, qué decir. El dragomán pasa a ser autor con mayúsculas, aunque perdamos con ello la armonía del verso blanco del inglés. 

Quizás por ello tras terminar con tan ardua labor y ver su trabajo concluido, exhausto, Neruda afirmó que nunca más se metería a traducir una obra de Shakespeare. 

“Entre americanos y españoles, el idioma nos separa algunas veces. Pero sobre todo es la ideología del idioma la que se parte en dos. La belleza congelada de Góngora no conviene a nuestras latitudes. Y no hay poesía española, ni la más reciente, sin el resabio, sin la opulencia gongorina. Nuestra capa americana es de piedra polvorienta, de lava triturada, de arcilla con sangre. No sabemos tallar el cristal. Nuestros preciosistas suenan a hueco... El idioma español se hizo dorado, después de Cervantes, adquirió una elegancia cortesana, perdió la fuerza salvaje que traía de Gonzalo de Berceo, del Arcipreste, perdió la pasión genital que aún ardía en Quevedo…”

Pablo Neruda. Confieso que he vivido.


Y para terminar con esta miscelánea, un poco de música...

lunes, 23 de septiembre de 2013

La dificultad del poeta

No importa el nombre que le demos. Podría llamarse Teresa, Leonor o Zenobia. Podría ser alma y ser poesía. Podría ser vida y ser muerte. Podría ser todo. Podría ser nada. 

La dificultad el poeta no la halla en nombrar al mundo, en buscar palabras que decoren sus versos. Las palabras, por lo general, son las que hallan al poeta. La dificultad se encuentra en la desnudez de la creación. En abrir su alma, despojarla de su mismo ser y mostrarla al resto que, incrédulo, puede no ver en tremenda acción más que injustificada temeridad. Tal vez por ello sea dichoso el árbol que es apenas sensitivo, y más la piedra dura, porque ésa ya no siente (1). No sentimos los lectores aquello que el poeta describe, no llegamos a saber qué se esconde tras sus versos, aunque nos abra el alma entera y caiga preso. Yo nunca pude entrarme en tu alma (2), repetirá incansable. Uno entrega el alma. Otro se hace con ella. Alma a quien todo dios prisión ha sido... (3) Pierde así su libertad y no existe otra ya que la libertad de estar preso en alguien (4).

Comenzará el poeta entonces a añorar los besos. Pedirá besos sin cuento (5), besos que atan las bocas en una maraña de venas recientes (6) y terminará clamando al cielo que vuestros besos son mentira, mentira vuestra ternura (7). Y quedarán entre las azucenas olvidados (8). Lamentará siempre que escrito esté en su alma vuestro gesto (9), porque su alma seguirá ya sin ropajes, entre las duras piedras cerradas de la noche (10).

Terminará el poeta entonces triste y solo, y hallará consuelo en sus palabras, olvidadas ya. Por siempre desnudas. Se irá. Y se quedarán los pájaros cantando (11). Allá a lo lejos, donde habite el olvido (12). Porque, donde habite el olvido, allí estará su tumba (13).

Y ya nada importará. Ni el alma. Ni el mundo. Ni el verso.

Y no importará porque siempre nos quedará el consuelo de que no sea verdad tanta belleza (14).

Crédito de la imagen
(1) Rubén Darío: "Lo fatal"
(2) Pedro Salinas: "El alma tenías"
(3) Francisco de Quevedo: "Amor constante más allá de la muerte"
(4) Luis Cernuda: "Si el hombre pudiera decir"
(5) Cristóbal de Castillejo: "Dame, amor, besos sin cuento"
(6) Federico García Lorca: "Ciudad sin sueño"
(7) José de Espronceda: "A Jarifa en una orgía"
(8) San Juan de la Cruz: "Noche oscura del alma"
(9) Garcilaso de la Vega: "Soneto V"
(10) Vicente Aleixandre: "Se querían"
(11) Juan Ramón Jiménez: "El viaje definitivo"
(12) Luis Cernuda: "Donde habite el olvido"
(13) Gustavo Adolfo Bécquer: "Rima LXVI"
(14) Bartolomé Leonardo de Argensola: "A una mujer que se afeitaba (maquillaba) y estaba hermosa"

lunes, 16 de septiembre de 2013

El olvido

Comienza un nuevo curso que seguro va a estar lleno de novedades. De entrada, un nuevo destino que no esperaba con todo lo que ello supone. Nuevos rostros a los que poner nombre y dejar atrás muchos otros que te han acompañado durante varios años. El título de esta entrada no va por ellos. Sin duda echaré de menos a mis compañeros y a mis alumnos, a los que agradezco todo lo que me han aportado durante este tiempo; y a los segundos, les recuerdo, una vez más, que "sigan adentrándose en el apasionante mundo de la literatura".

Y ahora, volvemos a la letras.
De nuevo música y microrrelato se dan la mano. Porque después de necesitar Sólo tu boca, llega siempre el momento del desgarrador adiós.

El olvido
Subió su cuerpo a lo más alto de aquel puente y,
ante el abismo que se abría paso bajo sus pies, eligió olvidarlo.


Crédito de la imagen

Y ahora, la música: "Hasta nunca", del grupo uruguayo No te va gustar.

sábado, 7 de septiembre de 2013

De vuelta con una estrella...

Tras varios imprevistos y algún que otro viaje vuelvo de nuevo, y esta vez para quedarme...

Sería difícil resumir lo que ha sido todo este tiempo en el que he estado "desaparecida", pero sin duda lo más importante, lo más increíble, ha sido y es tener entre manos la revisión de Siete puentes sobre el Sena. Creo que ya he perdido la cuenta de las veces que la he leído antes de esta última, intentando pulir cada detalle, limando expresiones... y es curioso, porque es algo que no cansa, porque sabes que cada palabra volará tal cual la dejes y sientes la responsabilidad que ello conlleva. Sin embargo, lo mejor de esta revisión es verla "vestida", con cada uno de los detalles que la llevarán a impresión. Y lo mejor de todo es pensar que hace un año, cuando me encontraba sumergida por completo en su escritura, ni siquiera podía llegar a imaginar que todo esto iba a estar pasando. Que un año más tarde, cobraría vida... 

Por entonces pensaba que la novela que me traía entre manos se quedaría guardada en ese cajón repleto de palabras que aún conservo y del que hace ya bastante tiempo que no saco ninguna. Y qué mejor manera de volver que con uno de esos antiguos relatos que inauguraron el blog. En este caso, dejaremos caer una estrella por aquí para iluminar el camino que de nuevo comienza. Así que, sin más, aquí está: La estrella caída.

Crédito de la imagen

jueves, 18 de julio de 2013

Entrega del V Certamen de Novela López-Torrijos y Montalvá

Después de muchos días de desconexión la vuelta no podía ser más agradable. Y es que no todos los días puede dedicarse una entrada a una entrega de premios en la que tu novela es la galardonada. 

Parece que fue ayer cuando recibí la noticia de que Siete puentes sobre el Sena había resultado ganadora del V Certamen de Novela López-Torrijos y Montalvá. Pero de esto hacía ya dos meses y había llegado el día de la entrega del premio: el pasado viernes 5 de julio, en Almansa (Albacete), un día que recordaré siempre con muchísimo cariño. He de reconocer que al principio estaba un pelín nerviosa, pero esa sensación se esfumó rápido cuando fui conociendo a cada uno de los miembros del jurado y promotores de este certamen literario. Allí estaban todos y todas, simpatiquísimos y tan ilusionados como yo...

A mi derecha, Francisco Núñez (alcalde de Almansa);
a mi izquierda, José María López Torrijos (mecenas del certamen)
y Jesús Muñoz (editorial Ledoria).

Tras los primeros contactos (y una entrevista de por medio) tuvo lugar la entrega del premio en un ambiente de lo más ameno. A mi lado, José María López Torrijos, de la Correduría de Seguros López-Torrijos y Montalvá, mecenas del certamen; Jesús Muñoz, de la Editorial Ledoria; y el alcalde de Almansa, Francisco Núñez. Y en primer término, la novela ganadora, Siete puentes sobre el Sena; y la finalista de este V Certamen, La colina de los geranios, de María Blázquez Alonso, en una encuadernación provisional que los organizadores realizaron para este día.

Charlando con Jesús Muñoz, editor de editorial Ledoria.

Tras el acto oficial, el pertinente brindis y un poco más de charla, partimos al lugar donde cenaríamos todos juntos e intercambiaríamos todo tipo de historias literarias. He de decir que ese momento fue uno de los más especiales, cuando cada uno de ellos comenzó a describirme lo que le había parecido la lectura de mi novela y a preguntarme sobre la misma. Conocer de primera mano lo que los lectores han sentido con ella, las conclusiones a las que han llegado... es una experiencia increíble.

Con José María, Jesús y Siete puentes sobre el Sena.

Creo que no pude borrar una sonrisa de mi rostro en toda la noche... 

Es más. Creo que aún la conservo...

Y es por ello que quiero dar mi más sincero agradecimiento una vez más a José María López Torrijos, Jesús Muñoz, Mario Lamela y a todos los integrantes del jurado:

¡Muchísimas gracias a todos y todas por este día tan especial!

martes, 18 de junio de 2013

El pintor y la modelo

Hace unos días tuve la oportunidad de visitar el Museo Zabaleta en Quesada (Jaén). Conocer un poco más de la obra y biografía de Rafael Zabaleta me llevó, de alguna manera, a este instante.

El pintor y la modelo

Tomó la paleta entre sus manos y eligió entre todos los colores aquéllos que más se parecían a la tierra. Estaba solo, pero no se sentía solo. Comenzó por vaciar su mente y dibujar una figura desnuda junto a su propio caballete. También él aparecería de nuevo en ese cuadro, de espaldas, pintando, de la única manera que era capaz de verse a sí mismo. Pasó toda la noche frente al lienzo. La luz se hizo en la habitación. Volvió la oscuridad y lo sorprendió en el mismo lugar, pero hacía horas que ya no sostenía el pincel entre sus dedos. La mujer de su cuadro no tenía rostro, igual que tantas otras, y era incapaz de imaginarlo. Comenzó a sentir la soledad a su alrededor hasta que fue tan profunda que terminó por dormirlo. Al despertar, la mujer seguía sin poder mirarlo. No necesitó siquiera desperezarse para volver a su pintura. Cerró los ojos y vio su mirada. Se humedeció los labios y saboreo su boca. Respiró hondo y pudo olerla. Poco después, la mujer sin rostro tuvo uno. Uno que lo miraba desafiante. Que lo invitaba a vivir. A salir de esa habitación que se había vuelto su hogar.
Tomó de nuevo la paleta entre sus manos y, con los tonos tierra que había elegido, volvió a despojar a la mujer de su cara. De su mirada.
Y ese cuadro, junto a muchos otros, quedó relegado al olvido.


Autorretrato y Modelo, Rafael Zabaleta (1946)

jueves, 13 de junio de 2013

Novela finalista del V Certamen López-Torrijos y Montalvá

Me alegra mucho comunicar que finalmente también será editada la novela finalista del V Certamen de Novela López-Torrijos y Montalvá. La novela en cuestión es La colina de los geranios y ha sido escrita por María Blázquez Alonso.

Reproduzco a continuación la información ofrecida por la organización del certamen:

El pasado día 29 de abril, la organización del certamen dio a conocer la novela ganadora del 5º certamen: “Siete puentes sobre el Sena”. La organización, por prudencia, se guardaba la noticia de que el jurado había decidido que también fuera editada, por su calidad literaria, la novela que había quedado en segundo lugar en la votación final. Después de haber realizado las oportunas gestiones y de respetar la voluntad de quien nos había enviado la novela, tenemos la satisfacción de comunicar que “La colina de los geranios”, novela escrita por María Blázquez Alonso, es declarada oficialmente finalista del certamen y, teniendo en cuenta lo recogido en las bases, será editada y presentada con los mismos méritos que la novela ganadora.

El jurado ha valorado:
  • La calidad de la prosa poética. María Blázquez consigue crear una atmósfera intimista y cargada de emotividad en momentos trágicos de la historia: en Europa y, en particular, en la vida de la escritora sueca Selma Lagerlöf.
  • La aparente sencillez de los diálogos, revestida de gestos de sensual teatralidad.
  • La exquisita composición narrativa con la que se transmite la fuerza de los valores que Selma Lagerlöf siempre defendió.

Para conocer más sobre la obra y la personalidad literaria de María Blázquez Alonso les recomendamos que visiten su blog: http://mivientoes.blogspot.com.es/

Mi más sincera enhorabuena, María.

martes, 11 de junio de 2013

Sólo tu boca

Son muchas las veces que al oír una canción no podemos dejar de recrear la historia en nuestra cabeza, poniendo rostro a personajes que sienten aquello que nosotros sentimos al escucharla.

Crédito de la imagen
Pero tal vez sean menos las que decidimos pararnos a escribir una historia a partir de ellas. En este caso, y en otros que estoy segura de que vendrán después, las melodías se transforman en microrrelatos.
Y tras leerlos, siempre quedará la posibilidad de escuchar la canción de la que provienen...

Sólo tu boca
 -Te necesito -dijo mientras apoyaba la cabeza sobre su pecho.
Él se levantó y se marchó de la habitación. Al volver, traía prendida una flor de su boca.
- Tú boca, sólo necesito tu boca -dijo al arrebatarle la flor con sus labios.

Sólo tu boca
-Dime que me quieres.
Esquivó su mirada en silencio.
-Está bien... -dijo resignada-. Bésame al menos.
Cerró los ojos mientras la besaba.

Sólo tu boca
-Nunca me has dicho que me quieres... -dijo mientras se escondía bajo las sábanas.
- Mis labios. Te lo dicen mis labios.
Y enredó su cabeza entre su cuerpo. 

lunes, 3 de junio de 2013

Presentación "El perfil de los sueños"

Ando un poco desconectada últimamente, pero la presentación del libro El perfil de los sueños, de Maribel Romero Soler, bien merece robarle tiempo a otros asuntos...

El perfil de los sueños, editada por Ledoria, es la novela ganadora del IV Certamen de novela López Torrijos y Montalvá. La presentación tendrá lugar el próximo viernes, 7 de junio, a las 20:00 h., en la Calahorra, de Elche (plaza de Santa Isabel, s/n). En ella intervendrán:
        - Maribel Romero (autora)
        - Mario Lamela (representante del Premio López Torrijos y Montalvá)
        - Jesús Muñoz (director de la editorial Ledoria)


 El perfil de los sueños
Para huir de una vida que no le satisface se refugia en las estrellas

   Amanda ha nacido, quizás, en un mundo equivocado, y para huir de una vida que no le satisface se refugia en las estrellas. Su marido, Evaristo, es hosco, intratable, un hombre que no sabe darle el cariño que ella necesita. A pesar de todo, Amanda acepta con resignación su destino y desempeña fielmente el papel de esposa y madre que le corresponde, en un ambiente rural del que escapa cuando puede para dejarse llevar por sus sueños.
     El abuelo también vive con ellos en el hogar familiar, un anciano con una particular filosofía, a veces hilarante, que guarda más de un secreto.
     Cierto día aparece por el pueblo un desconocido, un hombre que se instala en la vivienda ubicada frente a la casa de Amanda, y que se encargará de sustituir a las estrellas en su corazón y en su vida, que la hará redescubrirse y le abrirá los ojos a un mundo que tiene muy cerca y que sin embargo no había visto. Pero, ¿quién es ese hombre? ¿Por qué ha ido a vivir a Viestre?
     Ese hombre es Samuel, y ha tenido la valentía de romper con una vida estable para poder realizar un sueño. Es, en cierto modo, una huida, como la de Amanda, que le deparará múltiples sorpresas y le llevará a conocer el límite de sus fuerzas.

     El perfil de los sueños es una novela llena de magia, en la que las vidas de Amanda y Samuel, tan distintas pero al mismo tiempo tan iguales, se cruzarán en el escenario de un pueblo imaginario, dando lugar a momentos apasionantes, trágicos y muy humanos que cautivarán a los lectores.


El perfil de los sueños,
de Maribel Romero Soler

lunes, 20 de mayo de 2013

Flores

Me quiere, no me quiere
Una tras otra, deshojaba las margaritas en busca de su respuesta.
Esa primavera, en el campo sólo quedaron amapolas.


Crédito de la imagen